1. Qué ofreció Irán y por qué Washington dice que no
La oferta llegó en dos fases. El 22 de septiembre, un alto cargo iraní dijo a Reuters que Teherán podría reabrir el estrecho en siete días si Estados Unidos rebajaba la presión militar y levantaba el bloqueo (Israel Hayom citando a Reuters). El 25 de septiembre, Abbas Araghchi presentó en la Asamblea General de la ONU la versión detallada: liberación de los fondos iraníes congelados, fin de las sanciones al petróleo y fin del bloqueo naval, pasos que según él podían darse en cuatro o cinco días, con la reapertura del estrecho y el inicio de las negociaciones finales el séptimo día (Al Jazeera). Según CBS News, el paquete incluía además un alto el fuego en todos los frentes de la región, Líbano incluido, con Catar, Omán y la ONU como mediadores.
Trump lo rechazó el 26 de septiembre ante los periodistas: "I'm rejecting their deal", y añadió que Irán solo busca un acuerdo porque está perdiendo con claridad (CBS News). Estados Unidos, dijo, controla el estrecho (Times of Israel). El Wall Street Journal ha informado de que Trump comentó a sus asesores que prevé reanudar los bombardeos después de las elecciones legislativas de noviembre (citado por Times of Israel). La réplica de Araghchi llegó el 27: Irán no cederá en sus condiciones, solo una solución negociada puede cerrar el conflicto, y Teherán espera que los mediadores le trasladen la posición definitiva de Washington (Al Jazeera, CBS News).
La oferta ha fracasado por ahora, pero el canal sigue abierto. Las dos partes interpretan la situación al revés: Washington ve a Irán acorralado y sin nada que reclamar; Teherán cree que el siguiente paso le toca a Estados Unidos. Los antecedentes aconsejan prudencia en ambos sentidos: tras el fracaso de las conversaciones de Islamabad, Estados Unidos impuso el bloqueo en abril, en junio sí se firmó un memorando y el 8 de julio el alto el fuego volvió a romperse (Wikipedia, 2026 Strait of Hormuz campaign).
2. Qué cruza hoy realmente por Ormuz
El estrecho no está cerrado, pero es un cuello de botella bajo control estadounidense: lo cruzan unos 10 millones de barriles al día (Chris Wright, secretario de Energía de EE. UU., 13 de septiembre), Irán no exporta ni un barril y las rutas principales se han limpiado de minas (almirante Brad Cooper, CENTCOM, mensaje en vídeo del 20 de septiembre de 2026, Business Standard citando a Bloomberg). Antes de la guerra pasaban unos 125 grandes buques mercantes al día (Israel Hayom), casi una quinta parte del comercio mundial de petróleo y GNL (EnergyNow). La diferencia es lo que el mercado cubre desde marzo con reservas, oleoductos y más exportaciones estadounidenses.
Las rutas alternativas también están en el punto de mira. El oleoducto saudí Este-Oeste, que junto con el desvío emiratí sacaba unos 5 millones de barriles diarios fuera de Ormuz en el segundo trimestre (Fortune/McKinsey, 17 de septiembre), quedó fuera de servicio por drones a mediados de septiembre y funciona desde entonces a bajo ritmo; recuperar los 4 millones diarios de antes llevará de seis a ocho semanas (OilPrice.com, 22 de septiembre). El 24 de septiembre Arabia Saudí interceptó seis misiles balísticos hutíes dirigidos a la provincia de Taif y a la zona de Yanbu, la terminal de ese oleoducto en el mar Rojo; el Brent subió ese día un 3,4 % (Reuters vía Investing.com). El 26 llegaron drones contra Riad y un misil hacia Khamis Mushait, todos interceptados (Times of Israel). La EIA, en sus perspectivas del 9 de septiembre, cuenta con restricciones hasta el segundo trimestre de 2027 (EIA STEO). Nuestro glosario explica por qué pesa tanto el estrecho de Ormuz.
3. Tres escenarios tras el rechazo
Escenario 1, bloqueo diplomático: el rechazo se mantiene, los mediadores siguen trabajando y el estrecho sigue siendo un cuello de botella bajo control estadounidense. Así estaban las cosas el 27 de septiembre. En esta situación cada titular mueve el Brent entre dos y cuatro dólares al día, como la semana pasada: 99,97 $ el 22 de septiembre tras la primera oferta (nuestra API), 106,60 $ el 24 tras los misiles hutíes (Reuters), 104,32 $ el 25 por la esperanza de un acuerdo (EnergyNow). La caída del viernes se apoyaba en una esperanza que Trump descartó el sábado; si el mercado la corrige el lunes, y cuánto, está por ver. Para el gasóleo de calefacción eso significa un precio alto y sin dirección clara: 171,0 céntimos por litro de gasóleo C en España el 26 de septiembre (calienteybarato.com), 167,47 € por 100 litros en Alemania el 27 (HeizOel24).
Escenario 2, acuerdo pese a todo: el crudo reacciona primero y con más fuerza. Cuando circularon noticias de un acuerdo el 12 de junio, el Brent cayó un 3,37 % en una sesión, hasta 87,33 $ (Yahoo Finance); Goldman Sachs calculó entonces que normalizar un mes antes valdría unos 10 $ por barril a finales de 2026 (Yahoo Finance, 21 de junio). El diésel y el gasóleo seguirían más despacio, porque las reservas de destilados de EE. UU. están en su nivel de septiembre más bajo desde 1982 (EnergyNow) y Rusia prohíbe exportar diésel hasta finales de octubre (Hydrocarbon Processing). El gas se movería con el petróleo, porque la reapertura devolvería el GNL catarí.
Escenario 3, escalada: ataques contra buques, oleoductos o puertos, o vuelta a los bombardeos. El mercado ya conoce la pauta del verano: tras la ruptura del alto el fuego el 8 de julio, el Brent pasó de 71,57 $ el 1 de julio a 96,78 $ el 24 de julio, y el máximo del año fue de 118,35 $ el 31 de marzo (Wikipedia). Esta vez tiraría más el diésel que el crudo: las reservas están vacías y el 26 de septiembre drones ucranianos pararon la refinería de Ilski, en la región rusa de Krasnodar, que produce casi 6,6 millones de toneladas de combustible al año (Kyiv Independent). El desenlace se decide entre Washington, Teherán y los mediadores, no en la bolsa; nuestra página Precio del petróleo hoy recoge el dato diario.
4. Qué hacer ahora y qué evitar
No compres ni vendas por un titular, pero ten en cuenta que el panorama ha cambiado: la única noticia que podría abaratar el gasóleo a corto plazo, un acuerdo sobre Ormuz, está fuera de la mesa desde el 26 de septiembre. Si tu depósito está por debajo de un tercio, pide; el gasóleo sigue al crudo con unos días de retraso y los distribuidores trasladan las bajadas más despacio que las subidas (mira el efecto pass-through). Por encima de dos tercios puedes esperar, pero ya no a una fecha, solo a unas negociaciones sin calendario. La regla completa está en Gasóleo de calefacción: comprar ahora o esperar.
Para los conductores en España, la fecha que importa es otra: la bonificación de 20 céntimos al diésel termina el 30 de septiembre si no se prorroga, más detalles en Fin del descuento de 20 céntimos. El diésel seguirá caro más tiempo que el crudo pase lo que pase, por los motivos de nuestra página sobre la escasez de diésel del invierno 2026-27. Para el gas, cuenta si llega una distensión antes del invierno: los almacenes alemanes estaban al 56,8 % el 22 de septiembre (AGSI), detalles en Reservas de gas e invierno 2026-2027.
Lo que supone un Brent a 90, 100 o 120 dólares para tu hogar lo calculas en un minuto.
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