1. Lo que ha pasado esta semana
El 9 de agosto un petrolero de crudo y un portacontenedores pasaron los Dardanelos, con lo que Turquía reanudó los tránsitos hacia el mar Negro (gCaptain, 09/08/2026). La interrupción había durado tres días.
Ese mismo día Arabia Saudí comunicó la extinción de un incendio en la refinería de Aramco en Jizan, sin mencionar su causa. Los hutíes declararon haber alcanzado la instalación con un dron (Al Jazeera, 09/08/2026).
El 12 de agosto los hutíes atacaron un buque mercante en el Bab al-Mandab. Según datos del Gobierno yemení murieron seis personas (Al Jazeera, 12/08/2026).
El 13 de agosto Shafaq News informó de que las exportaciones por el oleoducto que va de Kirkuk al puerto turco de Ceyhan habían caído hasta alrededor de 120.000 a 135.000 barriles al día. En julio se situaban todavía en unos 300.000 barriles (Shafaq News, 13/08/2026).
2. Bab al-Mandab: del daño material a las vidas humanas
Hasta ese día los ataques en el mar Rojo habían dañado buques y trastocado los calendarios de navegación. El 12 de agosto fue el primer incidente de este verano con muertos a bordo.
Para las decisiones de las navieras eso pertenece a otra categoría. Un daño material se asegura y se puede llevar al precio. Un peligro para la tripulación toca el derecho laboral, a los sindicatos y la cuestión de si la gente de mar llega siquiera a embarcar. Ahí nace la presión que hace inviable una ruta mucho antes de que quede cerrada de manera formal.
El desvío por el cabo de Buena Esperanza alarga el viaje desde el Golfo Pérsico hasta Róterdam, según datos de la U.S. EIA, de unos 19 a unos 35 días. Esos días aparecen después como recargo en cada litro que llega a Europa, junto con la prima de riesgo de guerra del viaje.
3. Kirkuk-Ceyhan: el camino alternativo se vuelve cuello de botella
El oleoducto que va de los campos de Kirkuk al puerto mediterráneo turco de Ceyhan había recibido en primavera un papel nuevo. Después de que las cargas iraquíes del sur, en Basora, quedaran prácticamente paradas, la vía hacia el norte se convirtió en la principal salida que le quedaba al petróleo iraquí sin pasar por el estrecho de Ormuz.
La caída hasta alrededor de un tercio del nivel de julio golpea por eso dos veces. Quita cantidad al mercado, y se la quita a un camino pensado como alternativa.
Las causas son, según la información, de naturaleza técnica y contractual, y no se deben a un ataque. Esa distinción importa: no toda perturbación de este verano tiene un origen militar, y quien mezcla las dos cosas sobrestima la situación en un punto y la subestima en otro.
4. Qué significa esto para los hogares en Europa
El 10 de agosto, 1.000 litros de gasóleo de calefacción costaban en Alemania 1.315,70 euros, un 2,4 por ciento más que una semana antes. En Austria, en cambio, el valor bajó con claridad hasta 1.542,90 euros (un 4,5 por ciento menos), en Francia hasta 1.646,20 euros (un 3,8 por ciento menos), y en España subió ligeramente hasta 1.291,40 euros (un 1,7 por ciento más). Todos los valores proceden del boletín petrolero de la UE, a 10/08/2026.
La bajada en Austria y en Francia es el eco retardado de la semana tranquila anterior. Los precios del gasóleo de calefacción siguen al del crudo con un desfase de una a dos semanas, y ese desfase dura distinto en cada país porque el almacenamiento y las cadenas de suministro no son iguales.
Calculado sobre un pedido de 3.000 litros, la diferencia entre el nivel alemán del 3 de agosto y el del 10 de agosto ronda los 92 euros. La calculadora de la página de inicio une los valores actuales con las propias cifras de consumo.