1. Lo que ha pasado esta semana
El 25 de julio los hutíes informaron de ataques con misiles y drones contra instalaciones de Aramco en Jizan y Yanbu. Las imágenes de satélite mostraban incendios en Jizan; Riad no confirmó oficialmente daño alguno (Türkiye Today, 25/07/2026). Ese hueco entre lo que declara el atacante y lo que confirma la autoridad recorre todo el verano.
El 27 de julio el Caspian Pipeline Consortium reanudó la carga en dos boyas, después de algo más de una semana de parada (Times of Central Asia, 2026).
El 29 de julio un dron alcanzó dos gaseros en el puerto mediterráneo egipcio de Damietta, no lejos del extremo norte del canal de Suez. Estados Unidos responsabilizó a Irán y el ministerio de Exteriores iraní lo rechazó (Al Jazeera, 29/07/2026; CNBC, 30/07/2026).
El 30 de julio nuevos ataques volvieron a interrumpir brevemente la carga en el terminal del CPC.
2. El precio del petróleo: por qué una bajada no es el fin de la alerta
El contrato de futuros bajó de 100,69 dólares el 23 de julio a 89,03 dólares el 30 de julio, un 11,6 por ciento menos. El mínimo de la semana se marcó el 28 de julio en 84,09 dólares.
Un retroceso así después de un salto es lo corriente en el mercado de futuros. Cuando el corte de suministro que se temía no llega, venden quienes habían comprado al calor de la noticia. El precio cae entonces sin que en la situación real haya mejorado nada.
Eso es exactamente lo que ocurrió aquí. En esta semana no volvió ningún camino que antes se hubiera perdido y, con Damietta, se añadió un lugar en el que nadie contaba con ataques. El precio del Brent mide la expectativa del mercado, no el estado de las rutas de suministro.
3. Damietta: la guerra llega al Mediterráneo oriental
Damietta está en la costa mediterránea egipcia, al este de Alejandría y a unos 70 kilómetros al oeste de Port Said, donde el canal de Suez desemboca en el Mediterráneo. El puerto es un punto de trasbordo de gas licuado y de contenedores.
El impacto del 29 de julio llama la atención por dos motivos. Primero, hasta entonces el lugar no figuraba en ninguna evaluación de riesgo: Egipto no es parte en la guerra y el Mediterráneo oriental pasaba por aguas seguras. Segundo, el ataque se dirigió contra gaseros, no contra petroleros de crudo. La escasez alcanzaba así también al energético con el que Europa llena sus almacenamientos.
La atribución sigue siendo discutida. Estados Unidos señaló a Irán como responsable y el ministerio de Exteriores iraní lo negó. Por eso registramos el suceso con las dos versiones, sin presentar ninguna de ellas como aclarada.
4. Cuatro países, cuatro direcciones
Esta semana ilustra bien por qué un único dato nacional dice poco sobre Europa. El 27 de julio, 1.000 litros de gasóleo de calefacción costaban en Alemania 1.314,60 euros, un 1,8 por ciento menos que una semana antes. En el mismo periodo el precio subió en Austria hasta 1.594,00 euros (un 3,6 por ciento más), en Francia hasta 1.691,70 euros (un 5,4 por ciento más) y en España hasta 1.274,90 euros (un 6,6 por ciento más). Todos los valores proceden del boletín petrolero de la UE, a 27/07/2026.
Las razones están en el propio mercado. En Alemania ya se había despachado la ola de pedidos de la semana anterior y la demanda cedió. En Francia y en España el encarecimiento del crudo llegó ahora, con el desfase habitual de una a dos semanas. A eso se añaden tipos impositivos y costes logísticos distintos.
Quien quiera saber cómo le afecta esto en casa encontrará los valores por país en nuestro hub de datos. La calculadora de la página de inicio los une con las propias cifras de consumo.