Una presión incorrecta es uno de los mayores devoradores de combustible y a menudo pasa desapercibido. Solo 0,3 bar menos pueden aumentar el consumo 1–2 % por cada 0,1 bar. Una comprobación regular cuesta 5 minutos y ahorra 50–60 €/año.
Paso a paso
Una presión demasiado baja agranda la superficie de contacto del neumático, esto aumenta la resistencia a la rodadura. El motor tiene que hacer más fuerza para mover el coche. Un neumático con presión demasiado alta, en cambio, se apoya más firmemente y rueda más fácil, pero reduce la adherencia. Lo óptimo es: +0,2 bar por encima de lo indicado por el fabricante (en la puerta del conductor o manual). Este es el punto óptimo entre consumo de combustible y seguridad.
Paso a paso
- Encontrar el valor de presiónAbre la puerta del conductor. En el marco interior o en la tapa del depósito encontrarás una etiqueta con el valor (p. ej. 2,2 bar delante, 2,5 bar atrás). Suma +0,2 bar para el óptimo de combustible.
- Medir presión en fríoMide por la mañana o después de al menos 3 horas aparcado. Después de conducir, la presión sube por fricción, esto falsea el resultado.
- Revisar los cuatro neumáticosUsa un manómetro digital (~15 €). Comprueba los cuatro neumáticos. Nota: no olvides la rueda de repuesto si la utilizas regularmente.
- Controlar mensualmenteConfigura un recordatorio. La presión baja naturalmente unos ~0,1 bar al mes. Con cambios de temperatura aún más rápido.
- Revisar válvulasSi la presión baja repetidamente, la válvula podría tener una fuga. Déjala comprobar en la gasolinera o taller (normalmente gratis).