Cada grado de temperatura ambiente consume mucha energía. Si bajas tu termostato de 21 °C a 20 °C, muchos hogares ahorran aproximadamente 6 % de sus costes de calefacción por temporada de calefacción. Es una de las medidas más simples y de efecto inmediato.
Paso a paso
Los radiadores emiten radiación térmica y convección. Cuanto mayor es la temperatura deseada en el termostato, más a menudo se abre la válvula y más agua caliente fluye a través del cuerpo. La emisión de calor a la habitación sigue una relación lineal con la configuración. Con una temperatura deseada más baja, tu caldera envía agua caliente a las tuberías menos a menudo, lo que consume menos combustible. Los termostatos modernos regulan con precisión y aseguran que solo fluya la cantidad de calor necesaria.
Paso a paso
- Comprueba la configuración del termostatoMira tu termostato de radiador actual o termostato de habitación. Los niveles normalmente van de 1–5 o tienen indicadores en °C. El nivel 3 suele corresponder a unos 20 °C, el nivel 4 a unos 24 °C. Anota tu configuración actual.
- Elige la nueva temperaturaBaja la configuración un nivel o 1 °C. En el dormitorio puede ser también 17–18 °C; en la sala de estar 19–20 °C. Mantén la nueva configuración 1–2 semanas.
- Observa cómo te sientesLa mayoría de las personas apenas notan la diferencia de 1 grado, especialmente si se mueven más o ajustan su ropa. Después de una semana de acostumbramiento, la temperatura más baja se siente normal.
- Ajusta tu forma de ventilarSi la temperatura baja, ventilar correctamente es aún más importante. Abre todas las ventanas completamente 3–4 veces al día durante 5–10 minutos (ventilación de choque), no las dejes entornadas.
- Calcula tus ahorros en calefacciónDespués de 1–2 meses, compara tu factura de calefacción o tu contador con el mes anterior. Para un hogar con 2.000 €/año en costes de calefacción, 6 % equivalen a unos 120 € de ahorro anual.