Las ventanas y puertas que cierren mal son comedoras de calefacción subestimadas. El aire caliente se escapa por grietas microscópicas, el aire frío entra. Con sellos nuevos o ajustados, cierras estas fugas, cuestan casi nada y funcionan inmediatamente.
Paso a paso
Cada puerta y ventana tiene labios de sellado de goma o silicona en los bordes. Con los años, estos se endurecen o deforman. El aire puede escapar por grietas sin que lo notes (convección sobre pequeñas aberturas). La instalación de calefacción debe usar más energía para reemplazar el calor perdido. Con sellos nuevos, cierras estas fugas, incluso una grieta de 1 mm en 4 lados de ventana suma pérdidas significativas de energía durante un invierno.
Paso a paso
- Haz una prueba de corriente de aireSostén una vela encendida o un paño húmedo junto a tus bordes de ventanas y puertas. Si la llama parpadea o el paño se mueve, hay una fuga. Marca estos lugares con notas adhesivas.
- Determina el tipo de selloMira los sellos existentes: ¿son perfiles de goma (generalmente en forma de U o D) o cintas de espuma? Compra sellos de reemplazo del mismo perfil (tienda de construcción, 5–15 € por ventana).
- Quita los sellos viejosExtrae los sellos viejos de las ranuras o surcos, con algo de fuerza funciona. Limpia las ranuras con un cepillo o paño viejo hasta que no haya suciedad ni restos de goma.
- Coloca los sellos nuevosInserta los nuevos sellos firmemente en las ranuras. Comienza en una esquina y trabaja alrededor de la ventana. Presiona firmemente para que no queden espacios y el sello se mantenga bajo carga.
- Sella el alféizar de la ventana (opcional)Para puertas de balcón, el área del umbral es crítica. Con masilla de silicona (aproximadamente 8 €) puedes rellenar grietas por debajo de la puerta. Esto bloquea la corriente de aire desde el suelo de forma efectiva.