La conducción prevista es el mayor ahorro en el coche. Ya conoces el principio: cambios tempranos, aceleración suave, aprovechar la inercia en lugar de frenar. De hecho, los conductores eco ahorran 10–15 % de combustible, sin sacrificar seguridad ni comodidad.
Paso a paso
La conducción eco funciona mediante revoluciones de motor más bajas y un uso menos agresivo del acelerador. Cada aceleración y frenada cuesta energía, quien conduce previendo usa en su lugar la inercia del coche. Cambiar en 2.000 rpm ahorra gasolina. El motor trabaja con menor carga de manera más eficiente, porque se inyecta menos combustible. Además, la conducción suave reduce el desgaste de los frenos.
Paso a paso
- Cambios tempranosCambia en 2.000 rpm a la siguiente marcha. Un coche de 6 marchas ya debe ir en 5ª o 6ª a 50 km/h. Así el motor trabaja en el rango de revoluciones económico.
- Aceleración suavePresiona el acelerador solo el 50 %, en lugar de acelerar bruscamente. Procura una salida constante y uniforme. Esto ahorra combustible notablemente en cada semáforo.
- Conducción previstaObserva el tráfico 5–10 segundos por delante. Si un semáforo se pone en rojo, quita ya el pie del acelerador y deja rodar. Esto te evita frenadas y aceleraciones innecesarias.
- Minimizar energía de frenadaUsa recuperación (en coches modernos) o simplemente deja rodar. Cada frenada significa energía desperdiciada, evítalo con conducción prevista.
- Presión de neumáticos correctaUna presión demasiado baja aumenta la resistencia a la rodadura considerablemente. Comprueba mensualmente la presión y mantenla 0,2 bar por encima de lo indicado por el fabricante.