Las ventanas son un gran punto débil en la pérdida de calor, incluso por la noche, cuando se va el sol. Con cortinas aislantes térmicamente, reduces el flujo de calor a través de la ventana por la noche hasta 25 %. Especialmente efectivo en regiones frías.
Paso a paso
Las cortinas normales ralentizan la circulación de aire, pero no ayudan contra la radiación. Las cortinas térmicas tienen varias capas: a menudo una capa metalizada reflectante en el interior, material aislante de calor (poliéster, algodón) en el medio y tela robusta en el exterior. El aire entre la ventana y la cortina está aislado, y la capa metálica refleja la radiación térmica de vuelta a la habitación. Por la noche, cuando la temperatura exterior cae, se forma menos condensación en el cristal frío de la ventana, y el calor de la habitación se retiene más tiempo.
Paso a paso
- Mide la ventana y la barraMide el ancho de la ventana, la altura y la distancia entre el marco y la pared. Las cortinas térmicas deben comenzar al menos 20 cm por encima de la ventana y terminar 10 cm por debajo del alféizar, esto crea un túnel de cortina hermético.
- Compra cortinas térmicas adecuadasElige cortinas con forro grueso (mín. 200 g/m², mejor 300+ g/m²). Una capa reflectante (reverso metalizado) es importante. El tamaño debe ser tal que las cortinas se solapen ligeramente cuando estén cerradas.
- Coloca la barra altaFija la barra de cortina lo más arriba posible en la pared, no en el marco de la ventana. Esto evita la circulación de aire entre la ventana y la cortina.
- Cuelga correctamente la cortinaCuelga las cortinas para que estén completamente cerradas por la noche sin dejar espacios. Los pliegues grandes en la tela no son un problema, incluso ayudan a almacenar más aire.
- Ciérra por la noche, abre durante el díaEl efecto máximo ocurre por la noche, cuando la temperatura exterior es más fría. Durante el día (especialmente con sol), mantén las cortinas abiertas para que entre el calor del sol (gratis).