Desigualdad estructural en el impacto económico de los shocks de precios del petróleo entre economías industrializadas y en desarrollo.
La asimetría Norte-Sur opera a través de tres canales principales. Primero la intensidad energética: los países industriales han mejorado su eficiencia petrolera por unidad de PIB en un 60 por ciento desde 1973 (España 2024: alrededor de 0,1 toe/1 000 USD de PIB), mientras los países en desarrollo se rezagan (Pakistán 2024: alrededor de 0,28 toe/1 000 USD). Un shock petrolero le cuesta por tanto a Pakistán aproximadamente tres veces más PIB que a España.
Segundo las reservas de divisas: las importaciones de petróleo se pagan en USD. Las economías avanzadas tienen mercados de capitales profundos y estatus de moneda de reserva (USD, EUR), los países en desarrollo construyen reservas con esfuerzo. Durante un repunte del Brent, sus reservas USD entran bajo presión en 6–12 meses. Tercero los regímenes fiscales de subsidios: muchos países en desarrollo subsidian el combustible (Indonesia, Egipto, Nigeria), y durante un shock el presupuesto de subsidios se rompe, desencadenando crisis políticas.
Historia: del shock 1973 a la crisis de deuda 2022
1973–1980, primera ola de asimetría. Latinoamérica y África tomaron préstamos de reciclaje (« reciclaje de petrodólares ») de bancos occidentales, financiando facturas petroleras más altas e infraestructura. Cuando los tipos de interés estadounidenses subieron al 20 por ciento bajo Volcker en 1980, muchas de esas deudas implosionaron. Crisis de deuda mexicana 1982, « década perdida » de los años 1980 en Latinoamérica, consecuencia directa del shock petrolero de 1973 más el shock Volcker.
1990–2010, fase moderada. Los precios bajos del petróleo (10–30 USD hasta 2003) aliviaron a los países en desarrollo. China emergió, India creció, muchas economías africanas se estabilizaron.
2008, señal de alerta. El Brent a 147 USD en julio de 2008 desencadenó subidas inflacionarias en países importadores. Egipto, Túnez, Argelia vieron sus primeras crisis de subsidios.
2010–2014, co-detonante de la Primavera árabe. La inflación alimentaria (amplificada por costes de flete petrolero) contribuyó a las revueltas tunecinas-egipcias-libias de 2011.
2022, default Sri Lanka y rescate FMI Pakistán. Repunte del Brent + fuerza del USD + deuda COVID = tormenta perfecta. Sri Lanka declaró default en abril de 2022 sobre 51 mil millones USD de deuda externa, en gran parte vinculada al shock petrolero (el petróleo representó casi el 10 por ciento del PIB sri-lankés en 2022). Pakistán firmó un programa FMI de 7 mil millones USD en agosto de 2022. Indonesia, Egipto, Nigeria tuvieron que desmantelar subsidios al combustible, políticamente explosivo. En Latinoamérica, Argentina firmó en 2022 su 22º programa con el FMI por 44 mil millones USD, con el shock petrolero como uno de los factores agravantes.
Mecánica: intensidad energética, presión FX, umbrales de subsidios
La asimetría Norte-Sur opera a través de tres mecanismos mutuamente reforzantes.
Intensidad energética: España consume alrededor de 0,10 toe por cada 1 000 USD de PIB. Pakistán: 0,28 toe. India: 0,18 toe. EE.UU.: 0,11 toe. Francia: 0,07 toe (especialmente baja gracias al nuclear). Una subida del Brent de 80 a 130 USD (62 por ciento) le cuesta a España alrededor del 0,8 por ciento del PIB, a Pakistán alrededor del 2,8 por ciento, más de tres veces más.
Presión sobre reservas de divisas: el petróleo se paga en USD. Las economías avanzadas tienen estatus de moneda de reserva (España vía EUR a través del BCE) o mercados de capitales profundos. Los países en desarrollo tienen reservas limitadas; Pakistán en 2022 solo tenía 2 semanas de cobertura de importaciones, Sri Lanka 1 semana. Argentina cerró 2022 con menos de 5 mil millones USD de reservas netas frente a 80 mil millones USD de necesidades. El USD mismo a menudo se fortalece en un shock (efecto refugio por la política de la Fed), duplicando la carga para los mercados emergentes.
Acantilado de subsidios: muchos países en desarrollo subsidian el combustible. Durante un shock los costes de subsidios se disparan y deben recortarse, desencadenando crisis políticas. En Latinoamérica, México mantiene subsidios indirectos a Pemex; Argentina ha reducido drásticamente subsidios desde 2023 con el gobierno Milei (efecto: tarifas eléctricas y de transporte hasta 300 por ciento más altas en 2024). Sin buena salida.
Ejemplo: lo que 2022 supuso para AECID y la cooperación española
AECID (Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo) y el Ministerio de Asuntos Exteriores adaptaron sus programas a la realidad del shock en 2022. Tres canales principales se desarrollaron.
Primero: ayuda adicional para países latinoamericanos vulnerables. AECID amplió programas de cooperación con Cuba, Bolivia, Honduras y Nicaragua, todos ellos importadores netos de petróleo con presupuestos tensados por el shock. El programa MASRENACE-Cuba, por ejemplo, apoyó la transición agroecológica en Cuba que reduce la dependencia de fertilizantes y maquinaria diésel.
Segundo: programa Casa de África de AECID amplió las becas a estudiantes africanos en universidades españolas (especialmente en sostenibilidad energética y energías renovables), alrededor de 1 800 becas adicionales 2022–2024. Beneficio: capital humano para la transición energética africana + diplomacia blanda española en África.
Tercero: COFIDES (Compañía Española de Financiación del Desarrollo) y FONPRODE financiaron proyectos de energías renovables en Marruecos, Túnez, Mozambique y México, alrededor de 600 millones EUR de garantías 2022–2024. Empresas españolas como Iberdrola, Acciona y Cobra (ACS) son beneficiarias indirectas como ejecutoras de los proyectos.
Consecuencias para España: Latinoamérica, migración, mercados
Los shocks petroleros en el Sur global tienen tres efectos de retorno sobre España.
Latinoamérica. España tiene una responsabilidad particular y una exposición particular a Latinoamérica vía la deuda y las inversiones. Santander, BBVA, Telefónica, Iberdrola y Repsol tienen exposición significativa a México, Argentina, Brasil, Colombia, Chile y Perú. Una crisis de deuda argentina o un colapso adicional de PDVSA-Venezuela golpea directamente los balances de empresas españolas. Repsol, en particular, navega licencias del Tesoro estadounidense para operar en Venezuela.
Migración. Las crisis económicas amplifican las presiones migratorias. La crisis venezolana desde 2015 (colapso económico de Maduro más colapso de los ingresos petroleros) ha generado una de las mayores diásporas de la historia latinoamericana, alrededor de 8 millones de venezolanos fuera del país, de los cuales unos 500 000 en España. Las crisis caribeñas y centroamericanas vinculadas en parte al shock petrolero ponen presión sobre la política migratoria española.
Mercados. Un default argentino o un colapso adicional venezolano repercute en los índices de bonos de mercados emergentes. Los bancos españoles con exposición LatAm (Santander 4 mil millones EUR, BBVA 3 mil millones EUR) siguen de cerca la volatilidad de la deuda EM. CaixaBank, Mapfre y otras aseguradoras españolas con exposición LatAm también ven el efecto.
Quién se ve afectado: del agricultor centroamericano al asegurador español
Directamente afectados son aproximadamente 4 mil millones de personas en países en desarrollo y emergentes, cuyos presupuestos familiares están marcados al 5–15 por ciento por costes de combustible (vs. 3–5 por ciento en países OCDE). En Latinoamérica, los pequeños agricultores de Centroamérica, Bolivia, Paraguay y el Caribe enfrentan precios diésel disparados que les impiden llevar productos al mercado, pérdidas de cosechas y hambre se suceden.
Indirectamente afectados son los actores españoles del sector del desarrollo: AECID, FIIAPP (Fundación Internacional y para Iberoamérica de Administración y Políticas Públicas), COFIDES. Sus carteras deben adaptarse continuamente. Los actores industriales españoles con exposición exportadora (alimentación, automoción, maquinaria, construcción, especialmente a Latinoamérica) pierden mercados durante crisis EM. Los aseguradores y bancos españoles con exposición de deuda EM ven volatilidad, Santander, BBVA, CaixaBank, Mapfre tienen alrededor de 10 mil millones EUR de exposición LatAm combinada.