Cuando el petróleo se dispara, el queroseno les cuesta más a las aerolíneas y una parte acaba en tu billete: como recargo de combustible o con una tarifa base más alta. Cuánto y con qué rapidez no cabe en una sola cifra, porque depende sobre todo de cómo se haya cubierto cada aerolínea frente a los saltos de precio.
Definición: cómo funciona la repercusión
El precio del queroseno sigue al del crudo, más los costes de refino, transporte y almacenamiento. Cuando escasean los destilados medios, el queroseno puede subir más que el crudo: la AIE (22 de junio de 2026) señala que el hundimiento del tráfico de petroleros por el estrecho de Ormuz también afecta a destilados medios como el diésel y el queroseno.
Las aerolíneas suelen cubrir parte de su combustible con contratos a plazo; la parte sin cubrir sigue el precio de mercado. Una subida afecta primero solo a esa parte. A medida que vencen las coberturas y hay que comprar queroseno al nuevo precio, el recargo sigue subiendo.
Historia del recargo de combustible
El recargo de combustible es una herramienta para épocas de petróleo muy volátil. En años tranquilos pasa casi desapercibido y vuelve al primer plano en crisis del petróleo como las de 2008, 2022 y 2026 (datos con fuentes: crisis del petróleo comparadas). No existen medias comparables entre aerolíneas, porque cada una reparte de forma distinta recargo y tarifa base; por eso no damos importes.
En la UE la norma es clara: el precio final debe indicarse siempre e incluir todos los impuestos, tasas, recargos y derechos inevitables y previsibles, y los recargos de combustible se citan de forma expresa (Reglamento (CE) n.º 1008/2008, art. 23).
Hedging imperfecto y pass-through
¿Por qué no cubrirlo todo? Los contratos a plazo tienen comisiones e inmovilizan garantías, y si el petróleo baja después de firmar, una aerolínea totalmente cubierta paga más que sus competidoras. Por eso muchas cubren solo una parte, en una proporción que varía de una aerolínea a otra.
Desfase: el petróleo cambia de precio cada día, mientras que tarifas y recargos se ajustan por tramos en los sistemas de reserva. Cuándo lo notas depende de la aerolínea y de su canal de venta.
Asimetría: un recargo puede bajar más despacio de lo que subió y subirse con rapidez. Nadie ha medido de forma fiable si así los pasajeros pagan más de media.
Lo que un shock petrolero cuesta en tus vuelos
No hay una cifra general fiable. Cuánto sube tu billete depende de la ruta, la aerolínea, su cobertura, la demanda y el momento de la reserva. La dirección sí está clara: si el queroseno sigue caro, las coberturas se agotan y la subida se nota más en los billetes.
La normativa también influye en los costes: los proveedores de combustible de la UE deben mezclar un 2 % de combustibles de aviación sostenibles (SAF) en 2025, un 6 % en 2030 y un 70 % en 2050 (Consejo de la UE, 9 de octubre de 2023). Cuánto encarece eso los billetes depende del precio del SAF y no está fijado.
Acción: en qué fijarte al reservar
- Vigila el precio del petróleo antes de reservar: un salto del Brent presiona los recargos, pero no indica cuándo ni cuánto los ajustarán las aerolíneas.
- Compara precios finales: en la UE deben mostrarse siempre, así que compara las ofertas por ese total y no por partidas sueltas como el recargo.
- Reserva según tus planes de viaje, no según una previsión de precios. Reservar fija el precio del billete, pase lo que pase después con el petróleo.
- Valora la flexibilidad: las tarifas flexibles cuestan más, pero abaratan los cambios; si compensa depende de tus planes.